domingo, 24 de diciembre de 2017

Parte 3

Un niño, de 13 años, se encontraba dentro de una prisión en una celda en lo profundo de una de las instalaciones de la Corporación de La Mano, había sido traído aquí ya cerca de un mes después de terminar con el tratamiento que le habían impuesto dolorosamente.

Sarec Zurcal, segundo hijo del dueño de una empresa que había sido la líder en la venta de cosméticos y producción de detergentes; nunca fue tratado como un niño normal sus padres no le prestaban atención y solo se concentraban en su hijo primogénito.