Sobre un largo corredor, dos hombres vestidos de ropas
negras escoltaban a una niña, quizás ella tendría alrededor de 11 o 12 años,
pero eso no importaba, al menos a ellos no; los dos hombres tenían una
expresión sombría, su cintura portaban un cuchillo y un arma de fuego sobre su
espalda, un arma de asalto algo grotesca ya que estaba pintado de un color
carmesí llena de municiones.
♦♦♦
La pequeña, recordaba como llego aquí.
Desde que nació en una humilde casa, sus padres en realidad
no eran personas muy importantes, ellos se dedicaban a trabajar pero un día, a
un año de nacimiento, mientras ellos habían salido a dar un paseo en el día
libre del padre, ellos sufrieron un grave accidente o eso se dice oficialmente,
pero la realidad es que ser vieron envueltos en una riña entre dos facciones de
una empresa y resultaron muertos por un tiro perdido.
Entonces fue adoptada por quien le causo la muerte a su
familia, un hombre rico con un buen puesto de la empresa donde trabajaba pero
en realidad ese hombre era una persona muy sádica, una persona que no le
importaba a nadie y solo la adopto por puro capricho.
Criada como una animal en una jaula, dándole poca comida y
no conociendo la luz del día, su aspecto era terrible esa fue su realidad por
siete años que duro su confinamiento con el propósito de ver si ella
sobreviviría a ese ambiente impuesto por aquel hombre.
No tenia nadie que la amara, no tenía idea de quienes eran
sus padres y no sentía aprecio por este mundo, ella muchas veces trato de
quitarse la vida y sus ganas de seguir se vieron debilitadas cada día más,
nunca entiendo cómo podía seguir en el mundo y cada vez odiaba mas a todo, ella
había perdido la capacidad de llorar o lamentarse y poco a poco le pareció
normal todo lo que le ocurría.
Un día ella intento de escaparse fue cuando descubrió todo
de sus padres, quien los mató y por qué pero eso ya era algo no le afecto
mucho, lo único que hizo eso fue incrementar el odio a la persona que lo había
acogido. Ella sufrió durante los primeros años de vida, si no fuera por la
amabilidad de una criada, no hubiera sobrevivido a ese ambiente lamentablemente
la criada fue despedida de esa casa años más tarde.
Sin nadie quien la auxiliara, fue encerrada hasta que
aquella persona fue asesinada por ordenes de la misma empresa por actuar en
contra de ellos; en ese momento ella iba a morir pero fue antes de ver que sería
útil para los planes de la empresa y ahora era trasladada a un laboratorio de
experimentación humana donde fue forzada a tomar drogas y a diversos
experimentos más junto a varios niños como ella, pero ninguno logro resistir a
eso.
♦♦♦
“Y pensar que logro sobrevivir, jajaja” (Guardia 2) dijo uno
de aquellos hombres.
“Hubo otros dos que sobrevivieron, es una lástima que
cancelaran este proyecto” (Guardia 1) Dijo el otro, pero claramente no había nada
más que sus palabras.
“Hubieran sido muy buenos elementos como guardias nuevos,
nos hacen falta refuerzos” (Guardia 2)
“Aah, sí, creo que los necesitamos ahora, estoy cansado de
estas horas extras de siempre” (Guardia 1)
“¿Crees que podamos entrar a los registros a ver que tanto
les metieron?” (Guardia 2)
“Cállate, no debemos hablar sobre eso, puedes ser eliminado
si alguna vez te atrapan” (Guardia 1)
“Bien, bien, no pensare mas en ello pero…” (Guardia 2) Miro
a la niña que escoltaba.
“¿Pero…?” (Guardia 1)
“Me pregunto si podremos divertirnos un poco” (Guardia 2) sonrió.
“No, el jefe nos castigara si algo le pasa a ella, que
enfermo estas con esos fetiches tuyos” (Guardia 1)
“Pero si mal no recuerdo ella aun sigue pura, ¿no?” (Guardia
2)
“El jefe dijo que si, recuerda que todos los niños que
llegaron aquí eran así si no nunca hubieran entrado al proyecto, pero ya deja
de pensar en eso o tendré que reportarte” (Guardia 1)
Le dijo con una voz que no arrastraba dudas en ella ya que
sería castigado severamente si algo le pasaba a la niña y él conocía bien el
tipo de castigo que tendría ya que también era un ejecutor.
“Bien, bien, pero que aburrido” protesto el hombre. (Guardia
2)
No volvieron a hablar hasta el final del corredor, después
de llegar al final, allí se encontraban unas escaleras de piedra que descendían
más profundo aun de lo que estaban. Al pasar un tiempo descendiendo, se podía
notar que estaban en lo más profundo de aquella instalación y justo al llegar
al fondo, un pequeño corredor iluminado con algunas lámparas amarillas y al
final una puerta de hierro con una rendija donde solo podría entrar pequeñas
cosas por debajo de ella.
Con fuerza uno de los hombres tomo el brazo de la niña mientras
el otro abría la puerta pesada, una vez abierta, fue empujada hacia dentro y de
inmediato se cerró la puerta detrás de ella.
Sin quejarse la niña cayó sobre su espalda.
“…” (¿?)
Sin fuerzas para levantarse, se arrastro sobre la
habitación; lentamente se apoyo sobre una pared que se encontraba cerca de ella
y en posición fetal se recostó sobre el piso frio. Estaba realmente obscuro y
frio por dentro, la única luz que entraba era por la pequeña rendija, aun así
se veía una charola donde había un vaso y un trozo de pan.
Después de ver el lugar donde estaba, ella se puso a llorar;
recordando las horribles cosas que la obligaron a hacer antes de venir aquí.
[¿Cómo llegue aquí?, está obscuro, no hay nada, me siento
sola nuevamente…
De haber sabido no hubiera hecho amigos, ellos de verdad me
lastimaron el día que nos separaron… la vez que los vi muertos…
Enserio, después de haber vivido en ese lugar con Marcos,
aquel hombre horrible que nunca me dejo salir.]
Antes de venir lo único en lo que pensaba era en escapar,
eso le costó la vida de otros niños que también trataron de escapar, debido a
lo que vio decidió no hacer amigos, veía con una cara llena de dolor como
muchos de los niños morían por las diferentes drogas que los obligaban a tomar,
otros morían por someterse a las grandes maquinas donde los llenaban de cables
y los sometían a diferentes sueros aplicándoles corrientes eléctricas en todo
sus cuerpos, muchos morían a todo eso y algunos más morían por las secuelas.
Ella era uno de los que habían sobrevivido del proyecto
“Crisálida”, no sabía la razón del porque sobrevivió pero ahora se encontraba
muy sola, sus compañeros habían muerto y solo quedaba ella.
Realmente, se
sentía sola.
[No me queda otra, es doloroso esperar a mi muerte, ¿por
qué?, ¿por qué no morí en este infierno?
Si esto no es el infierno entonces ¿qué es?
No tengo nada, me resigne hace tiempo, pero…
Los amigos que hice aquí me dieron nuevas esperanzas…
Recordarlos mientras sonrió en esta situación es doloroso.
Sofía, ¿Por qué me contaste como era el mundo afuera?
La ciudad animada, tus amigos en la escuela, tu familia. Tu
familia debe extrañarte mucho, jeje, me contaste como tu madre cocinaba cada
mañana para darte de comer, te preparaba para llevarte a la escuela y como te
ayudaba con tus tareas, como tus hermanos jugaban contigo y las peleas que
tenias con ellos, tu padre a pesar del duro trabajo que pasaba en la semana los
llevaba de paseo con una mirada que les decía cuanto los amaba.
Lloraste mientras me contabas como ese día te secuestraron y
al final terminaste aquí.
Al final, me ayudaste mucho a pesar de estar en la misma
situación, pero te fuiste y me dejaste… me dejaste sola.
¿Eh?, no puedo parar mis lágrimas a pesar de que siento que
ya llore mucho en esta situación.
¿Cuántos días ya habrán sido de que me trajeron aquí?, creo
que por cada día traen dos charolas de pan y agua.
¿Por qué dos?
Quizá quieran que coma mucho, con dolor siempre como ambas
raciones y dejo las charolas en la rendija; al principio no les hacía caso,
pero comenzaron a molestarse y entraron para golpearme hasta dejarme
inconsciente mientras uno de ellos entraba más profundo de la celda, así que
tuve que comenzar a comer para evitar que otra vez pase lo mismo.]
“Al final es lo mismo que con Marcos, dentro de mi celda estoy
más segura, nada me pasara si permanezco aquí.”
Susurro para ella misma, mientras comía del pan duro, habían
pasado ya una semana que ella había sido traída aquí, se sentía sola y triste,
una parte para que ella hiciera sus necesidades, diariamente le traían de
comer.
No se preocupaba mucho y solo se paseaba dentro de la celda
por uno de sus rincones, casi no se movía y tampoco se había adentrado más allá
de la puerta y la parte de en medio de la celda, no conocía otra cosa.
[Pero parece que es más grande que la celda de Marcos, al
menos ahora me dan más de comer que cuando estaba con el aunque no tanto como
cuando estaba con los demás niños.
Los extraño, los extraño tanto, fueron mis primeros amigos
Sofía, Leo, Marta, Finés…
Ojala hubiera muerto con ustedes, quizá así estaríamos todos
juntos.]
Ella se lamentaba mucho, cada uno de los niños que conoció y
fue su amigo fue nombrado en su memoria, pero hoy se volvió distinto.
Ella se paro después de mucho tiempo, se dispuso a explorar
su nueva celda, ahora ella se limpio las lagrimas después de comer y comenzó a
caminar.
“Veo que ahora estas mejor” (¿?)
Una voz quebró el silencio de la celda.
“Por un tiempo decidí esperar para poder hablar contigo, es
bueno que ahora te encuentras bien.” (¿?)
En pánico la niña comenzó a cuestionar la voz.
“¿Q-quién eres?” (Niña)
“Lo siento, perdón por no presentarme todo este tiempo y
también por no mostrarme en una semana, mi nombre es Sarec Zurcal, Sarec, me
puedes llamar Sarec y ¿cuál es tuyo?” (Sarec)
Pregunto una vez que dio su nombre, pero ella no quería
responder, no, no era eso ella parece algo…
“… no tengo, pero antes me llamaban Aris, así me decían
antes” (Aris)
“¿Aris?, me recuerda algo, pero no sé qué decir, espero que
puedas soportar esto Aris”
“Pero, ¿Dónde te encuentras?, no logro verte” (Aris)
“Perdóname, en un momento salgo aunque casi no importara
esta obscuro aquí” (Sarec)
Desde el fondo de la celda, una silueta de una persona
pequeña se podía ver moviéndose, lentamente se puso de pie y comenzó a caminar
en dirección a Aris, por un momento se sorprendió porque la persona era un poco
mas lata que ella pero después logro calmarse.
[La primera persona que conozco después de mucho tiempo]
(Aris)
Cuando él se puso de frente a Aris, ella comenzó a verlo
mejor, un niño como de su edad, quizás un poco mayor a ella, pero le sorprendió
como podía tener unos ojos tranquilos a pesar de su situación, no era porque
ella lograba verlos, quizá era porque así los sentía.
“Una vez más, me llamo Sarec, Aris mucho gusto en conocerte”
(Sarec)
Se volvió a presentar y lo dijo con una alegre sonrisa,
aunque Aris no la vio pero aun así la pudo sentir.
Esta vez ella dudaba de él, no sabía que decir ante el
jovencito delante de ella.
//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Cualquier comentario es bienvenido, siempre y cuando no sea para insultar, ya se que aun me falta corregir la puntuación pero aun no alcanzo ese lvl.
Gracias por seguir leyendo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario