viernes, 22 de diciembre de 2017

Prologo

La verdad aun nadie recuerda cómo empezó todo esto, pero hoy éstos dos habían cumplido el pacto que sellaron la última vez que se vieron.

En un mundo donde no existía nada más que ellos dos, un hermoso lugar donde había un arrollo de aguas tan claras que podía ver el fondo lleno de piedras preciosa coloreadas de rojo, turquesa, jade, negras, doradas que podrías decir que brillaban con luz propia no siendo joyas en sí. Cuyas praderas eran verdes y llenas de vida con algunas flores de diversos colores dibujando una preciosa imagen;
algunos árboles bailando con el viento, cargados de frutos diversos levantando la codicia de quien los ve. Las nubes y el cielo brillando con el color de un atardecer rojo, si esto fuera uno pero no se veía nada más que el cielo sin alguna fuente de luz como el sol.

“A sido una eternidad desde que nos vimos, ¿verdad?”

“Cuánto desee este momento mi eterno amor (no puedo detener mi emoción, como un fuego que consume mi corazón haciéndome explotar de alegría, ¿esto es felicidad?, debe serlo por qué si no lo es, qué será)”

“También te extrañe, desde la vez que nos prometimos amor eterno hasta el día en el que nos tuvimos que separar, pero hoy… (¿Por qué no puedo decirlo como se debe?, trato con todas mis fuerzas ahogar esta alegría, este impulso de querer abrazarlo hasta que el mundo se acabe) por fin, puedo verte de nuevo”

“(Las lagrimas empezaron a fluir de mí, no, por favor deténganse, aun tengo cosas que decir antes de esto) Seguro sabes por lo mucho que pase para volverte a ver… yo, me siento contento, al fin, después de ese día, el día que tuve que hacer eso (las fuerzas en mis piernas se han ido, ¿eh?, al final caí de rodillas, y no paro de derramar lagrimas), perdóname, perdóname, perdóname por ser tan patético delate de ti, perdóname por haberte robado tu poder, perdóname”

“(Le contestare con mi mejor sonrisa, eso le alegrara, espero le reconforte, es todo lo que puedo hacer por él, por mi amado que tanto lucho para regresar a mi lado) Claro, te estuve esperando todo este tiempo, (por favor levántate, de lo contrario no podre retener mis lagrimas… ¿desde cuándo comenzaron a caer?)”

“A sido una larga jornada, me olvide completamente de ti, hubieron veces que quise renunciar, las numerosas traiciones me quitaron las fuerzas para seguir adelante, y los cambios repentinos, las vidas que se sacrificaron, creo nunca podre perdonarme que ellos dieran su vida para yo estar aquí, no sé por qué dieron su vida a mi causa”

“(Cómo responderé a eso, no tengo palabras, también creo que no debieron esforzarse para esto, pero ellos lo quisieron así por las innumerables esperanzas que les diste, pero si lo digo seria como tirar sus vidas), Les diste un sueño, una razón por la que vivir, un objetivo, un lugar a donde llegar; peleaste por ellos su causa y junto a ellos llegaste a construir lo que ahora es, al fin son libres, no solo diste tu vida por ellos, sino lograste salvar a todo lo que se debió haber destruido (valora su sacrificio), a lo que estaba condenado a perecer”

“Pero muchos… muchos cayeron, muchos murieron por mi egoísmo, muchos… muchos…”

 “… (Aun te amo, no, creo que ahora te amo más que antes; a pesar de todo lo que hiciste y todo lo que sacrificaste; aun te amo aunque me olvidaste, pero ahora que me recordaste, corriste a mi sin dudarlo)…”

“… (Sigo llorando, por ellos, por ella, por los muchos sueños que me fueron robados al no poderla tener a mi lado, por hacerla olvidado todo este tiempo; si la hubiera recordado antes, si tan solo me hubiera recordado esas palabras a mí mismo, las palabras de ‘nunca te olvidare aunque pasen años sin verte, te recordare, aun en mi muerte te recordare’)…”

“…Ese día, el día que te conocí, aún no lo olvido, lo recuerdo perfectamente; cuando no tenía nada ni nadie, eras tú el único que estaba con migo, cuando la oscuridad inundaba mi ser, fuiste mi luz, fuiste la fuente de mis fuerzas, aun no lo sabía pero en ese momento quede arraigada profundamente a ti, me ayudaste a superar todo ese dolor y sufrimiento, me diste algo de que…”

“No, te equivocas, el día que llegaste, ya había perdido toda esperanza, solo quería morir y desaparecer, solo quería ya no estar más en ese lugar. Tú, ese día, cuando llegaste me dije ‘viviré, viviré por ella, almenos espero que no sufra tanto como yo’; sin saberlo, me empujaste a querer seguir vivo, y en mi creció un sentimiento de querer estar a tu lado para siempre”

“Que feliz me haces al decirme esas palabras, desde que queríamos salir de esa prisión y el gran sacrificio que hicimos ese día; por siempre, por siempre quise que volvieras a mi lado”

“Ahora, ya nada nos puede separar, amada mía”

“Amado mío”

De esta manera, ellos lograron reencontrarse y cumplir el pacto de ya hace mucho tiempo.


Principal                                   Contenido                                  Siguiente

No hay comentarios.:

Publicar un comentario