miércoles, 31 de octubre de 2018

INT 2


-Le expliqué todo lo que debe hacer, pero…

Si logra llegar hasta el final y reencarnar en ese mundo supongo que deberé tomar medidas para detenerlo más tarde. Espero que no lo logre.

Los otros dioses, no creo que lo quieran detener, lo ven como ‘algo necesario’; ese mundo no debe ser destruido por aquella bestia, ese dios símbolo del caos, creí que había desaparecido ya.


Pero si reaparece, no solo yo, sino los demás desapareceremos definitivamente para siempre.

¿Qué debo hacer?

Si intervengo…

No, ya sé. Usare a los otros siete para detenerlo, sí son ellos, lograran que no haga nada. Si lo pienso bien, fue bueno que no le haya dado el último poder que guarde, me odiaran los demás si se enteran, pero darle el poder de la redención y valor, seguramente se convertiría en un dios como nosotros.

¿Y sí los demás le dan en lugar de poder, dones?

¿Qué dones le darían y qué haría con ellos?

Antes, cuando estaba en su mundo original era una buena persona con un buen corazón, pero alguien que es tratado como lo fue él; en su interior despertó esa bestia.

De cualquier manera, sea como sea.
Cualquiera de los dos será consumido por el otro, y gane quien gane seré condenada al mentirle.


♦♦♦


Sin saberlo, ella había perdido de vista que los dones que le debía entregar al chico que antes estaba en este espacio, ya no estaban con ella.


Tlaltecuhtli

Generación tras generación, desde la fundación del mundo…

Aún me acuerdo lo que ese par de dioses me hicieron.

Me desmembraron y con mi cuerpo formaron el mundo. Ya no guardo rencor por eso.

Una parte se hizo el cielo y otra la tierra. Nada de mí se desperdicio y se formaron ríos, lagos y lagunas, montañas se hicieron de mi nariz y con mis cabellos todo se pinto del verde de la flora.

Pero a pesar de todo eso, era llamada ‘la forma del caos’, y tenían razón.

Después, me harte de la carne y sangre de los humanos.

Mmm…

¡Delicioso!

Cada guerra me daba un gran festín, bebía la sangre de los que morían y me saciaba con su carne.

Cuando alguien moría por cualquier causa, ya sea por enfermedad, por vejez, muerto en batalla o por alguna catástrofe causada por mí o cualquier otro dios, y hasta por un accidente; yo devoraba todo de ellos.

Al final, ya sea esclavo, noble, hasta el gobernante, hombre o mujer, niño o adulto todos terminaban en mi cuerpo y yo disponía de ellos.

(Suspiro)

Pero sus almas nunca me pertenecían, tenía que mandarlas de acuerdo a la forma en la que murieron; no importa como pasaba, al cielo o al inframundo, a todos ellos los tenía que mandar a su lugar de eterno descanso.

Y hubiera sido así por siempre si no hubieran llegado ellos.

Al principio creían que eran dioses, después mostraron hostilidad contra todos los que vivían aquí.

Los mataron y persiguieron, los trataron como animales y al final, se quedaron con su tierra.

Todos los dioses solo miraban. Y yo estaba entre ellos.

Entonces, ocurrió algo que ningún dios se esperaba.

Nadie se dio cuenta hasta que sucedió; nuestra autoridad, dominio y poder nos fue arrebatada y entregada a nuevos dioses.

Todos los que aun tenían poder huyeron y arrastraron a sus más fieles seguidores e hicieron otro mundo. Cuando me di cuenta, ningún dios había quedado en esta tierra.

Estaba sola, mi poder se consumió.

En mi ya no había nada, la oscuridad de mi ser era grande, pero mi fuerza ya no estaba.


Y justo cuando todo lo creí perdido, tuve una idea.

Un nievo niño estaba naciendo, la única forma en la que puedo sobrevivir es ésta.

Consumiré el alma de éste niño y me volveré carne, me convertiré en mi alimento.

¡Agh!

No lo logré.

Pude entrar en su cuerpo pero me falto poder para consumir su alma, de hecho, mi conciencia… se pierde… cada… vez… es mas… difícil… man-te-ner-la-----.




Desperté, pero.

¿Cómo?

¡Ah!

Los sentimientos, ya veo, entre más odio, rencor, ira, tristeza y dolor más me fortalezco y despierto, 
pero…

Aún no es suficiente como para consumir su alma, creo volveré a dormir.




Y así, año tras año, generación tras generación, fui pasado al hijo primogénito al nacer.

Nadie se dio cuenta que me grababa en su alma, estaba pegado como una parte de su ser, y por casi setecientos años al fin tengo el poder para devorar el alma de este chico.

Me pregunto si está bien, ya que así he vivido más que antes, su vida no parece nada importante para el mundo actual.


Y todo hubiera salido bien si no fuera por la puñalada en su corazón.

¿Quién se lo hizo?

¡Esta mujer!

Si no mal recuerdo, ¿no era ella a quién más amaba este chico?

¿Por esto desperté?

No, el poder que recibí no es por esto.

Vamos, recuerda, ¿Qué te despertó?

Veo más personas, dos hombres y otra mujer.

¿Se ríen?

¿Por qué?

Ellos.

Qué forma más cruel de morir. En todos los que me apegaba siempre me alimentaban de estas emociones negativas, y para no morir igualmente, regresaba al padre o al hermano sanguíneo que estuviera cerca.

Pero ahora no hay nadie así en este lugar.

Sabía que ahora la humanidad no seguía con las antiguas enseñanzas, pero morir de esta forma; tenía entendido que los hombres se mataban entre sí, pero hacerlo sin honor, sin ningún propósito.

Yo también moriré, moriré junto a este hombre.

Yo, yo, yo.

¡Yo los odio!

¡¡LOS ODIO!!

¡A todos ellos los odio!

No por matar a este chico, los odio porque también moriré junto a él.

Y odio a este chico.

¡Te odio!

¿Por qué no te defendiste?

¿Qué mal hiciste o en qué te equivocaste?

Si tengo otra oportunidad, te devoraré, consumiré cada parte de ti.

…Si tengo otra oportunidad…

…Si la tengo…

…Si…



XXXXX


Ese día, la conciencia de este ex dios volvió a caer en un profundo sueño hasta verse encontrado por los nueve niveles del inframundo, pero se conservo sin decir nada, sin hablar. Solo observó como el chico perdía sus recuerdos en el ultimo nivel y como estaba a punto de usar el poder de este dios en ese nivel.



INT 1                                                                                         INT 3

2 comentarios: